Tomahawk, el corte norteamericano que se toma el mundo


El Tomahawk es un tipo de hacha originaria de norteamérica cuyo nombre proviene de la palabra tomahaac de la lengua nativa powhatan.


Este tipo de hacha, en manos de un adiestrado guerrero indio, podía causar estragos en el bando enemigo gracias al filo convexo que les ayudaba a realizar cortes profundos en el combate cuerpo a cuerpo o siendo arrojada a distancia.


El tomahawk steak, llamado así porque supuestamente se parece al hacha del mismo nombre, es un filete, chuleta, bife, o bistec de costilla con hueso, cortado de la costilla delantera con toda la costilla izquierda. El hueso largo va siempre incluído y tiene un denominado corte francés, lo que deja una presentación increíble y un punto de discusión en la mesa de la cena. Al ser un corte de costilla con hueso, tiene una gran cantidad de grasa intermuscular, lo que le da mucho sabor cuando se cocina, ya que los sabores se liberan tanto del hueso grande como de la grasa intermuscular durante la cocción.


El tomahawk se corta en función del grosor de la costilla y suele tener un grosor de unos 5 cm con un peso aproximado de 1,5 kg. Un tomahawk es ideal para compartir, para ocasiones especiales o incluso una comida romántica, ya que puede alimentar fácilmente a dos personas. Si te gustan los cortes con hueso como el T-bone o Porterhouse, seguro te encantará el Tomahawk Steak ya que el músculo principal es el longissimus dorsi (músculo de la espalda), que también es el músculo principal en el T-bone y en el Porterhouse.


Aunque técnicamente es un filete o bistec, muchas veces es preferible hacerlo al horno, ya que puede ser incómodo freirlo por su tamaño. Si eliges asarlo al horno, es mejor que lo dores primero en una sartén grande bastante caliente (es posible que no necesites aceite o grasa adicional), antes de transferirlo a un horno caliente (precalentado a 200ºC) durante 15 minutos.


Podría decirse que el mejor método para preparar un Tomahawk es asarlo a la parrilla con un termómetro interno para carnes monitoreando hasta que alcance una temperatura óptima para término medio (58 ºC). Recuerda que debido a su tamaño, debe reposar adecuadamente después de la cocción, durante al menos 10-15 minutos, para permitir que el calor del hueso se distribuya por la carne para obtener un corte delicioso, tierno y jugoso.


Cuando esté cocido y reposado, se debe sostener el hueso con una mano y cortarlo separando la carne del hueso. Corta la carne de manera transversal a las fibras en tajadas tan gruesas como sea necesario para posteriormente y servirlas. Claramente este no es un corte para todos los días, pero seguro después de probarlo, lo buscarás más seguido.

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